Estrella

Nunca mi vida fue tan oscura,
siempre una antorcha tuve encendida,
y aunque mi barca a la deriva viajara,
siempre una estrella me guiaba.

La noche tiene razón de ser,
ella muestra donde hay luz.
Piensa quizás tu fueras esa estrella,
quizás fueras esa estrella.

Ámbar Profundo

Penetrar tus profundidades. 
Beber tu luz. 
Saciarme con tu color. 
Gustar tu alegría.
Viajar por tus sueños. 
Naufragar en tus brazos. 
Y compartir esta dicha.

Si pudieras comprender lo que siento. 
¡Qué no te diría...!

Ni

Cuando me ves
los ojos yo cierro.
¿Cómo fingir
lo que por vos siento?

¿Cuántos temores,
debo superar
para poderte decir
que por tu amor me muero?

Fuerza macho

Difícil poder explicar
con palabras todo lo que siento.
Me veo como un niño que aprende a balbucear.
Angustiante, como cuando se te escapa un sueño
y en su vuelo no lo puedes atrapar.

Temores, de dejar el suelo, no gatear,
saberme en dos piernas donde es posible tambalear.
Esperanza, que mis ojos delaten mi secreto.
Ridículo, cuando se me escapa el tiempo
sin decirte que te he empezado a amar.

Aurora virtual

Creí que era real
y terminó siendo un sueño,
lo quise atrapar y se escurrió
entre mis manos como granos de arena.

Y aquí estoy con lágrimas de sal,
la espuma de este mar ciega mis ojos.
Como un velero comienzo a andar,
andar y andar a la deriva.

Brújula en mi horizonte,
sólo deseo que llames
así sabré dónde ir,
no quiero seguir así.

Felicidad te estoy buscando
y no te encuentro en ningún lado.
Quisiera tenerte junto a mí,
y así tranquilo poder morir.

¿Solo?

¿Qué es la soledad? 
Solo el recuerdo 
de lo que no está.

¿Qué es la soledad? 
Solo llorar, 
llorar sin más.

¿Qué no es la soledad?
Junto a vos poder vibrar, 
Felicidad...

Relatividad

No entiendo, 
las agujas marcan cualquier hora, 
o estoy loco...

No puede ser 
que las horas pasen y pasen 
y no me dé cuenta...

Ahora comprendo 
por qué Dios no tiene espacio ni tiempo, 
claro, si está en el Cielo...

Y recuerdo, es cuando estoy con vos, 
que vuelo... y el tiempo? 
el tiempo, que se lo lleve el viento.

Tus dones, tus armas

Suave pétalo de terciopelo 
que al rozar mis labios se eriza, 
y cual lija los lima.

Dardo seguro 
que atraviesa mi corazón, 
son tus susurros que acarician mi dolor.

Feroz metralla son tus pensamientos, 
cuando difieren de los míos, 
con una mirada los muestras 
y mis labios se callan.

Tal vez, tu arma más mortífera 
sea tu doliente silencio 
cuando te estorbo y no dices nada, 
callada sufres sin saber yo qué te pasa.

Embobado

Extraño tu mirada 
y esa sonrisa fugaz 
que se escapa de tu rostro 
y se posa en mi memoria.

Recuerdo la caricia de tus manos 
en mí, su sello han dejado.
Vibra aún tu voz en el fono 
cuando no hacen ni dos horas 
que te he llamado.
Revoltosos laten mis pensamientos
sabiendo que en momentos más 
te tendré a mi lado.

Decí por Dios qué gualicho me has dado 
mi mente se ha borrado, 
y en mi cabeza solo hay un dulce hada
que mi vida ha llenado.

Lisonjas

Viajan, viajan 
las gotas en el río. 
Pasan, pasan 
los años cual suspiro. 
Queman las horas 
si no estoy contigo.

Vuelo, vuelan 
los días bajo tu abrigo. 
Sueñan, sueño 
segundos en el infinito. 
Pero es eterno 
tu amor junto al mío.

Y esta locura
no pasará. 
No finjas que estás lejos 
si estás aquí adentro. 
Todo termina 
si no estás conmigo.

Ausencias

Quiebra hoy mi alma 
un recuerdo que no está, 
y mi corazón está por estallar. 
Puedo ver que estoy despierto, 
no es un sueño, esta ausencia mata.

No, no quiero sufrir, 
pero empieza a latir esta falta, 
que no es más que la distancia 
entre tu yo y mi yo.

Y este sentir 
me hace creer 
que no es tan difícil volverte a elegir. 
Sin más miedos, me acerco a ti, 
y veo que es ser feliz al fin.

No es más que estar contigo 
unido a ti, unido. 
Puedo decir que escogí muy bien, 
volviendo a ti, volviendo a ti.

Andanzas de un boleado

Hace tiempo que no escribo, 
que no como que no duermo, 
y que pienso en el suicidio, 
es que no puedo entenderlo... 
me flechaste y te escapaste, 
sin tu nombre me dejaste 
así nunca lo sabré.

Y pedí un taxi, te seguí, 
y así supe donde vivís.

Alquilé un depto. cerca, 
largavistas conseguí, 
para ver si así sabía 
cómo sos, cómo vivís. 
Inventé una estrategia 
para que te enamoraras 
de este iluso tonto que soy yo.

Me hice amigo del vecino, 
me hice amigo del kiosquero, 
y la despensa de la cuadra 
comencé a frecuentarla, 
todo por saber que hacías, 
si eras de otro o eras mía, 
y allí fue cuando te encontré.

Te seguí despacio, tropecé, 
y vos te esfumaste otra vez.

En el hospital decían, 
que una joven me traía flores, 
muchas flores cada día, 
y de bobo no creía. 
Soñé que me acariciaba, 
me cuidaba y me mimaba, 
pero nunca lo sabré.

Y salí a buscarte otra vez y no te hallé. 
Se mudó, decían; y lloré, y así supe que ya ni, 
pero nunca lo sabré.

Pastoral

Te siento en el aire, sé que ahí estás; 
por más que te escondas te podré hallar. 
Tus latidos te develarán, sé que así será; 
y aunque los intentes callar, los podré escuchar.

Todo me lleva a ti, no sé dónde estarás; 
pero mi amor, a ti me arrastrará.

Puedo palparte en el aire, quedó un hueco 
por donde pasaste, son huellas que me dicen que estás. 
Te veo frente a mí (hermosa, altiva, vencida), 
y tu mirada me hiere porque te encontré.

Sangro amarga hiel que se disuelve, 
y renuevan mis venas tu dulce miel que me estremece.

Ahora que te encontré nada te alejará, 
solo mi amor te retendrá.

Feed-back

Me alimento nuevamente 
con los hechos del pasado, 
la revisión ajusta 
lo bueno y lo malo.
Se forman en mi mente 
nuevos conceptos, 
reformando los gastados.

Y vuelvo a vos
con la razón en blanco, 
mi cuerpo y mi espíritu 
todo abierto a recibir 
tus hechos del pasado.

Paradojas y acertijos

Ya no tengo más respuestas para dar,
soy manojo de preguntas sin parar,
paradoja de mi vida acertar,
cómo saber hacia dónde apuntar,
miles de acertijos siempre hay.

Y ciego estoy, decido ya
entre brumas que me niegan divisar...

El camino que yo debo caminar,
el recorrido hasta tu sol, mi soledad.
Epidermis de la vida es quizás
el placer y los dolores que ésta da,
mientras que al final, el punto es optar.

Deseos

Anhelan mis oídos
la melodía de tu voz,
desea con tu rostro
calmarse mi visión,
y mis manos vacías
esperan tu calor.

A través de tu mirada
hurgaré,
desentrañaré tu alma,
y sin pudor,
de tu exilio extraeré
tu corazón.

Extraño mecanismo 
que dirá
cómo brilla 
tu eternidad
entre tanta oscuridad.

La llave

Ya no puedo decir 
que estoy triste sin ti, 
es que yo no perdí, 
tu amor está en mí.

Solo puedo aclarar 
que me siento feliz, 
encontré el elixir 
que te trae hasta mí, 
aunque no estés aquí.


Y este blues es porque 
la soledad es dolor... 
Para mí ya no hay penas, 
yo te llevo en mí.

Nunca más

Ya no habrán quejas, ni olvidos, ya ves.
No más peleas, ni riñas, ni hiel.
No habrán más desencuentros,
ni soles inciertos.

No habrán más tormentas
que hagan zozobrar.
Ni un sismito, nos va a temblequear.
Si estamos juntos, las nubes se abrirán.

No habrá más lluvia en tus ojos, verás.
Y si las penas te inquietan,
aquí un hombro tendrás.
Te prometo, voy a mejorar.

Es un buen intento
de quien no sabe amar.

Arribo

La luna cayó, 
se hizo trizas en mi balcón, 
la noche sola no se quedó 
el sol ya llegó.

Una centella apareció, 
las estrellas encandiló, 
la oscuridad se fue, 
llegaste a mi corazón.

Quiebra mi interior 
y estalla sin temor, 
que raro que es 
sentirse de a dos con vos.

Una centella apareció, 
su fuerza me estremeció, 
déjame decir que fuiste vos, 
que fue tu amor.

Bobo’s blues

Estaba aburrido, muy solo en la noche, 
y cruzó por mi mente 
aquella tonta canción de amor (ya sin sentido) 
Y recordé que en vez de extrañarte,
te puedo llamar.

Te pegué un tubazo y no respondiste, 
es que olvidé, cambiaste de casa 
y se me extravió tu dirección 
en algún roto papel 
que se esfumó.


Así que te pido, si quieres llamarme 
me harás un favor, alegrarás mis días 
y no habrán más noches 
con este blues solitario de un bobo llorón, 
porque aquí solo yo estoy...

Tu gualicho

Como por un gualicho de la vida
tu amor alivia mis heridas.
No me encuentro en ninguna parte,
y a la vez estoy donde me pidas,
lo sabes bien.

Quiero ver la luz brillar,
la aurora en mis manos
y el sol brillar en mi corazón.

Cuando anochezca en mi alma,
estaré sin miedo, tendré calma.
Para que temer si en mí reflejas,
como un gran faro todo aclaras.
Y estoy muy bien.

Quiero ver la luz brillar,
la aurora en tus ojos negros,
y el sol saltar, brincar en tu corazón.

No sé

No sé si te he dicho que cuando estoy con vos 
se me nubla la mente, 
lo revelan mis bobadas.
No sé si te he dicho que cuando estoy con vos 
se me vuela el tiempo, 
ni qué decir los días, las horas ni hablar...

No sé si te he dicho que cuando te veo, 
se me esfuma el universo, 
todo pierde sentido o cambia de color.
No sé si te he dicho que abrazarte fue tocar el cielo, 
fue tener entre mis manos un sueño que es real... 
¿por qué esperé tanto tiempo?

No sé si te he dicho cuánto te quiero, 
por ahí dicen que hay cosas 
que no hace falta decir 
(se palpan, se huelen, se ven),
pero hay algo que me quema dentro,
y es que te quiero.

Inconclú

Quiero ver que estás allí y te vas, 
puedo ver que estás aquí, igual te vas. 
Muchas veces cuando llego vos te vas, 
y otras tantas no te puedo atrapar.

Quizás otra vez tú puedas expresar 
lo que hoy te quiero encargar, 
pero vendrás sola, tal vez sin más, 
déjà vu de lo que vendrá.

Tantos versos que aparecen y se van, 
muchas notas que me tocan y escapan, 
otra canción que no podré 
volver a tocar nunca más.


Muchas veces la luz viene y se va, 
tal vez tu oscuridad no deba iluminar. 
Pero no temas, no es algo que dejas sin final, 
es darle tiempo al tiempo, y nada más.

Esos días

Tal vez son de esos días 
que el tiempo se me vuela.
Tal vez son de esos días, 
la abulia se me cuela, 
me cala los huesos,
se mete en mis venas.

Y un desgano profundo, 
que me llena de penas, 
me saca pasiones, 
transforma mis días
en horas eternas.

Tal vez son de esos días,
pero nunca serán
de olvidarme
que te quiera.

Sueños

Hace tiempo tengo ganas de gritar. 
Ser una voz que vaya más allá 
de los confines donde el hombre va a llegar. 
Puedo ver la duda en tu mirar, 
si el juicio sano en mí está. 
Esta locura es un sueño que me da vivir.

Finjo soledad, pero conmigo estás. 
Simulo hallar la paz, y tu mirada me hace mal,
Revuelve todo mi existir, 
derrumba hasta mi humanidad, 
me hace nada...

Nada soy, solo un vaso vacío, 
mi orgullo se frunce ante tu realeza. 
Y no puedo hacer otra cosa que llenarme de voz. 
Crepita el carbón, es mi corazón 
una leña seca que ya murió... 
para con tu fuego poder dar calor y luz de sol.

Alba que ya nunca acabará, 
sueños de vivir en realidad. 
Sólo puedo decir, 
es tan loca la vida 
del que puede amar.

Háblame

Tus palabras como dagas, 
calan hondo, me desangran.
Y su filo baña mi piel, 
ya su punta clava mi sien.

Son certeras, hoy, tus flechas. 
Soy el blanco de tu mal. 
Mi corazón se queja, 
es tu pena, su pesar.


Y si amor y dolor viajan de a dos 
vení, llorá, que quiero ser vos.

Condicionales de mi amor

Si no sintiera lo que siento,
si no quisiera lo que quiero,
si no viviera lo que vivo,
si no pensara lo que pienso.
Podría odiar lo que no odio,
podría olvidar lo que no olvido,
podría destruir
lo que no quiero destruir.
No sabría lo que sé,
no recordaría mis recuerdos,
no amaría lo que amo,
no desearía mis deseos…
de que en mis cielos seas mi Cielo,
de mis horas seas mi Vida,
en mis sueños seas mi Sueño,
que en mis latidos seas mi Corazón
y de mis ideas seas mi Luz.
Si no sintiera lo que siento,
no cantaría lo que canto,
que yo te amo,
te amo.


Tu amor

Luna nueva, sin estrellas,
la negrura avanza ya.
Avasallan la luz de tus ojos,
que guían mi caminar.
Quiebra una nota en mi bombo,
gimen ya mis venas con tu voz.

Préstame tu nido.

Porque estoy afuera,
yo solo te pido, dame calor.
Sombras que ya nunca volverán,
son los días que se fueron ya.

Y es lluvia de fuego,
tu amor me hace estallar.

Porsiaca

Acaso supiera como hacerte brillar,
acaso pudiera hacerte volar,
acaso tuviera todo un mundo para dar,
acaso viviera toda una eternidad,
divisaría la felicidad.

Mas es difícil
puesto que no soy
ciencia, arte o divinidad,
solo soy un alquimista
que quiere al lazo nueva forma dar
entre tu sol y mi luna,
y nueva aurora crear…

Por si acaso me amaras,
pero es solo un quizás.

Conocerte

Conocerte fue un fuego
que incendió mi corazón;
de las sombras donde estaba
ya no queda nada.
Dio a luz esta zamba
la mañana en que te amé,
se abrió en mis entrañas
un sol que no apagaré.

Una chispa volcó en llamas;
tu mirada en mí estalla...
versos que hasta ahora nunca escribí,
sueños que me llevan a un mundo sin fin.

La luna enamorada
vio al lucero tras el sol,
de lejos lo celaba
a su inalcanzable amor.
¡Qué suerte la nuestra!
Estar juntos es realidad,
por los caminos
que nos funden en el mar.

Canción para ella

Ella es mi sol, mi dulce estrella,
que con sus brazos me embelesa.
Cuando la veo deseo que encienda
en mí, su amante, su suave candela.

Al verla triste siento tristeza,
cuando ella está alegre mi alma se alegra.
Siento lo mismo que siente ella,
y espero ferviente que ella me quiera.

Ella es pimpollo de primavera,
es un flor que nunca se cierra.
Cuando este a solas justo con ella
le diré lo que este canto reza.

Le diré cuánto mi alma desea
por siempre estar junto a ella.
Perdóname mi bella princesa
si no te he dicho que tú eres ella.